Números 1:
Dios ordena a Moisés y Aharon, con los jefe de cada tribu censar al pueblo, contar a todos los hombres mayores de 20 años según cada tribu. Se asigna un jefe a cada tribu, doce en total (sin contar a Levi, y asiganando dos a la tribu de José, uno por Efraín y uno por Menasés). En total se cuentan 603.550. Dios ordena que los levitas no sean contados, que se encarguen del cuidado y transporte del Tabernáculo, que acampen alrededor del Tabernáculo.
Números 2:
Dios indica a Moisés y Aharon, la ubicación de los campamento de cada tribu. En el centro el Tabernáculo y lo levitas.
Números 3:
Dios le indica a Moisés que ponga a la tribu de Levi a servir a Ahraon. Dios ordena censar a los Levitas, varones de más de un mes, divididos según familias. Dios establece las ubicación del campamento de cada familia levita y las resposablidades de cada una en el Tabernáculo. En total cuentan 22.000. Los levitas deben ser consagrados a Dios, en lugar de cada primogénito de todas las tribus. Dios ordena contar los primogénitos varones de más de un mes de todas las tribus, un total de 22.273. Por los 273 primogénitos que exceden al número de levitas, se paga un rescate en dinero a Aharón y sus hijos.
Números 4:
Dios ordena a Moisés, contar según sus familias a los levitas de 30 a 50 años, que son los que serviran en el Tabernáculo. También detalla las responsabilidades de cada familia. En total cuenta 8580.
Números 5:
Dios ordena echar del campamento a leprosos e impuros fuera del campamento. Ley de restitución: el delincuente deber reparar el daño más una quinta parte al afectado o a los parientes o a los sacerdotes. Ley de los celos: si un hombre sospecha que su mujer le fue infiel la llevará ante el sacerdote para que le de una agua mezclada con polvo del suelo del tabernáculo, aguas que causan maldición si la mujer realmente fue infiel.
Números 6:
El que haga voto de nazareo no beberá cidra, ni vino, ni comerán uvas, ni se cortará el pelo, ni se acercará a muertos (ni siquiera por sus padres). Si alguien muere a su lado, deberá raparse la cabeza al séptimo día, ofrecerá sacrificios al octavo, comienza de nuevo la cuenta de los días de su nezirut. Al terminar el período de nezirut, el nazir hará sacrificios, incluido su pelo. Dios dice a Moisés la bendición al pueblo que deberán pronunciar Aharón y sus hijos.
Números 7:
Los jefes de las tribus traen carros y bueyes que Moisés reparte entre las familias de levitas encargados del Tabernáculo. Durante doce días, los jefes de las tribus llevan regalos para la dedicación del altar, casa día otro jefe. Cuando Moisés entraba en el Tabernáculo, oía la voz de Dios de entre los querubines sobre el Arca de la Alianza.
Números 8:
Dios indica como Aharon debe encender la Menorá. Ceremonia de dedicación de los levitas. Levitas ejercen en el Tabernáculo en edades 25 a 50 (Posible contradición con Números 4, donde la edad de comienzo es 30).
Números 9:
Dios ordena celebrar la Pascua. Permite celebrar un mes después a los que están impuros a causa de contacto con muertos o a los que están de viaje. Permite celebrar a los extranjeros. El Tabernáculo cubierto por una nube durante el día y fuego durante la noche, la nube indica donde hay que acampar y cuando hay que levantar campamento.
Números 10:
Dios ordena a Moisés hacer dos trompetas de plata, que sirven para congregar al pueblo o a los líderes, para indicar que hay que mover el campamento, para salir a la guerra, para las fiestas, para rosh jodesh, para los sacrificios. El campamento se levanta del Sinaí y se van a Parán. Moisés le pide a su suegro que los siga compañando.
Números 11:
El pueblo se queja, Dios se enoja, quema una parte del campamento en Tabera. El pueblo se queja de que no tiene carne, aburido de comer maná. Moisés se queja a Dios que el no puede cargar con todo el pueblo. Dios ordena reunir setenta ancianos ante el Tabernáculo, para compartir la carga de Moisés. Dios promete enviar carne por un mes entero, hasta que el pueblo se hastíe. Dios toma del espiritu de Moises y lo pone en los setenta ancianos. Dos de ellos, Eldad y Medad, que no estaban en el Tabernáculo sino en el campamento, profetizan en medio del pueblo. Dios envía codornices, mintras comían hiere al pueblo con plaga, en kibrot hateava. De ahí continúan a Hazerot.
Números 12:
Aharón y Miriam hablan contra Moisés por la mujer cusita que tomó. Cuestionan la autoridad de Moisés, ya que ellos también son profetas. Dios cita a Aharon y Miriam a la puerta del Tabernáculo, desciende como nube, les dice que Moisés es el único profeta con el que habla cara a cara y no por visiones o sueños. Cuando se aparta la nube Miriam está leprosa. Aharon le pide a Moisés que interceda, Moisés pide a Dios que la cure, Dios ordena que Miriam se aparte del campamento por siete días.
Números 13:
Moisés envía a los doce espías a ver la Tierra de Canaan. Regresan a los cuarenta días. Muestran los frutos que recogieron (uvas, granadas, higos), confirman que es "tierra de la que fluye leche y miel", pero la habita pueblo fuerte, hijos de Anac, las ciudades están muy fortificadas. Caleb sugiere subir y tomarla. Los otros le disuaden al pueblo de ir a la "tierra que traga a sus moradores".
Números 14:
El pueblo se rebela y quiere volver a Egipto. Josué y Caleb intentan convencerlos que no, el pueblo los quiere aperdrear. Dios decide erradicar al pueblo, Moisés le pide que no lo haga, alegando que eso haría creer a otros pueblos que Dios mató a los israelitas porque no podía cumplir su promesa de entrarlos a la Tierra Prometida. Dios decide que vagaran por el desierto cuarenta años, todos los mayores de veinte no entraran en la Tierra Prometida, a excepción de Josué y Caleb. Mueren de plaga los diez espías malos. Los israelitas intentan avanzar a la Tierra Prometida, Moisés les previene, pero intentan igual, son derrotados por los amalequitas y cananeos en Horma.
Números 15:
Leyes varias sobre como hacer ofrendas después de entrar a la Tierra Prometida. La misma ley para naturales y extranjeros. Pecado por error se perdona, pecado por soberbia no. Un hombre es apresado por recoger leña, Dios ordena que el pueblo lo lapide fuera del campamento. Dios ordena dejarse tzitziot para recordar los mandamientos.
Números 16:
Coré, Datán, Abiram y en total 250, se rebelan contra Moisés. Le recriminan que él lidere el pueblo, si todo el pueblo es Santo. Dios decide matar al pueblo, Moisés le pide que sólo a los que pecaron. Moisés llama a los 250 que ofrezcan incienzo a la entrada del Tabernáculo. La tierra se traga a las familias de Coré, Datán y Abiram. El fuego mata a los que estaban ofreciendo incienso. El pueblo se rebela de nuevo contra Moisés, comienza una epidemia hasta que Aharón hace un sacrificio, mueren otros 14.600.
Números 17:
Dios indica a Moisés que mande a los jefes de cada tribu traer una vara, incluido Aharón por la tribu de Leví. Para que cesen las rebeliones. Las varas son colocadas en el Tabernáculo, al día siguiente la vara de Aharón floreció y dio almendros.
Números 18:
Dios indica a Aharón cuales son las tareas del Tabernáculo que sólo tiene permitido hacer él y su descendencia y no los otros levitas. Indica que parte de las ofrendas pueden consumir él y su casa. Reitera que los Levitas no recibirán tierras, recibirán diezmo.
Números 19:
La vaca roja. Reglas de purificación por contacto con muertos. El sacerdote quema la vaca, se mezcla agua con la ceniza e hisopo para purificar personas y objetos.
Números 20:
Muere Miriam. No hay agua y el pueblo se junta contra Moisés y Aharón. Dios le ordena a Moisés hablarle a la piedra para que salga agua. Moisés golpea con la vara la piedra dos veces. Dios castiga a Moisés y Ahraon, no entrarán en la Tierra Santa. Moisés le pide a los edomeos que lo dejen atravesar su territorio, estos se niegan, los israelitas toman otro camino. Moisés, Aharón y Eleazar subren al Monte Hor, Aharón se quita las ropas y se las pasa a Eleazar. Muere Aharón en el monte.
Números 21:
Israelitas derrotan al Rey de Arad. Tienen que hacer un rodeo para evitar Edom, el pueblo se vuelve a quejar, Dios envía serpientes. Moisés construye serpiente de bronce, el que mira a la serpiente de bronce se cura. Israel sigue viajando, se menciona varios lugares donde fue acampando. Israelitas piden paso a Sehón, rey de los Amorreos, no los deja pasar y los ataca, vencen los israelitas y se quedan con sus tierras. Israelitas derrotan también a Og rey de Basan y se quedan con sus tierras.
Números 22:
Los israelitas acampan en Moab. Balaac rey de Mob envía a llamar a Balaam para que maldiga al pueblode Israel. Dios se le aparece a Balaac y le dice que no vaya. La segunda vez que lo llaman, Dios le permite ir. En el camino se aparece un ángel bloqueando el camino, el asno ve al ángel y Balaam no. El asno no quiere marchar y Balaam la azota, así tres veces. La tercera el asno habla y se queja. Balaam finalmente ve el ángel. El ángel recrimina a Balaam por azotar al asno, le permite seguir camino a condición que hable lo que Dios ordene. Balaam se encuentra con Balaac.
Números 23:
Balaam manda a Balaac constuir siete altares y hacer sacrificios. Balaam bendice a Israel. Intentan de nuevo en otro lugar. Balaam vuelve a bendecir. Intentan en un tercer lugar.
Números 24:
Balaam mirando a Israel vuelve a bendecir. Balaac se enoja con Balaam y le dice que se vaya. Bendice otra vez, luego cada uno se va.
Números 25:
Los israelitas se juntan con mujeres moabitas y hacen sacrificios a Baal. Dios dice a Moises ahorcar a los principales de Israel. Moisés le dice a los jueces matar a todos los que se han juntado con Baal. Fines hijo de Eleazar hijo de Aharon, mata con una lanza a un israrlita que estaba con una medianita, entonces cesa la mortandad, habían muerto 24 mil. Dios vuelve a confirmar en el sacerdocio a Fines y sus descendientes, ordena hacer la guerra a los medianitas.
Números 26:
En Moab, otro censo de hombres mayores de 20 años, total 601.630. Dios dice a Moisés que entre los contados tiene que repartir las tierras. Censo de los levitas de un mes o más, total 23.000. De los contados en el censo anterior no quedaba nadie vivo excepto Caleb y Josué.
Números 27:
Las hijas de Zelofehad reclaman heredar las tierras de su padre que murió sin hijos varones. Moisés consulta con Dios que dice que sí. Josué es designado sucesor de Moisés.
Números 28:
Detallle de los sacrificios en día de semana, shabat, Rosh Jodesh, Pesaj y Shavuot.
Números 29:
Detalle los sacrificios a ofrecer en Rosh Hashana, Yom Kipur, Sukot.
Números 30:
Los juramentos de las mujeres pueden ser vetados por padre o marido.
Números 31:
Los israelitas salen a la guerra con Medián. Moisés se enoja porque dejaron vivas a las mujeres y niños, ordena dejar con vida sólo a niñas vírgenes. El que haya matado o estado en contacto con muerto debe quedarse siete días fuera del campamento. Eleazar ordena purificar los metales del botín con fuego y lo que no resista el fuego con agua. Dios ordena dividir el botín en dos, una parte para los que lucharon, otra parte para el pueblo, de cada parte se guarda un tributo para los sacerdotes y los levitas.
Números 32:
Las tribus de Ruben y Gad piden a Moisés quedarse con las tierras al este del Jordán. Moisés se enoja, les recuerda las concecuencias del pecado de los espías. Ruben y Gad prometen que saldran a luchar con las otras tribus por conquistar Canaan, mientras dejaran mujeres, niños y ganados en ciudades fortificadas en sus posesiones en transjordania. Moisés permite a Ruben, Gad y media Menases, asentarse allí.
Números 33:
Recuento de las estaciones en el desierto desde la saldia de Egipto. Dios ordena que al entrar a la tierra se la repartan, echen a los moradores, destruyan sus estatuas y sus lugares altos.
Números 34:
Límites de la Tierra Prometida. Se nombran los jefes de cada tribu encargados de repartir las tierras.
Números 35:
Dios ordena dar 48 ciudades para los levitas con sus campos y entre ellas 6 ciudades de refugio, 3 al cada lado del Jordán. En las ciudades de refugio pueden refugiarse gente que mató sin intención, para no ser matados por el "vengador de sangre". Y no pueden salir de la ciudad mientras viva el mismo Sumo Sacerdote. Asesinos intencionales deben ser condenados a muerte si hay dos testigos, la sangre del asesinado contamina la tierra, que sólo puede ser purificada con la sangre del asesino.
Números 36:
Las hijas de Zelofehad o mujeres en similar situación, sólo pueden casarse con miembros de su tribu, para que sus tierras no pasen a otras tribus.
Wednesday, July 22, 2020
Sunday, June 28, 2020
Epistola a los Romanos: resumen
Romanos 1: La verdad de Dios.
Pablo se presenta como apostol a los gentiles, expresa deseos de poder visitar a los destinatarios de la carta. Comienza su exposición: Dios creó el mundo, aunque sea invisible, es una verdad evidente, se lo reconoce por su creación. Los paganos negaron la verdad del Dios inmortal y adoraron a dioses a imagen de hombres, aves y animales. Por eso Dios dejó que se deterioran cayendo en todo tipo de maldades (depravación sexual, asesinatos, etc), acciones que en si mismas son un castigo para el que las comete.
Romanos 2: Circuncisión del corazón.
No está bien juzgar a otros por los pecados que uno mismo también comete. Dios juzgará a cada uno según sus acciones, tanto a judíos como a gentiles. Los judíos deben seguir la ley judía, los gentiles deben actuar bien aunque no estén bajo la ley judía. Para los judíos es provechoso circuncidarse, pero con la circuncición no alcanza, hay que actuar bien. Los gentiles que actúan bien es como si estuvieran circuncidados. Lo que importa es la circuncisión del corazón.
Romanos 3: De la ley a la justicia.
Los judíos recibieron los oráculos de Dios. Aunque algunos judíos hayan sido infieles, Dios siempre es fiel. Todos han pecado, tanto judíos como gentiles. A través de la ley (judía) viene el conocimiento del pecado. Pero ahora además de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios. A la justicia se accede através de la fe en Jesús. Dios es dios de todos, judíos y gentiles.
Romanos 4: Abraham, padre de la fe.
Abraham padre de los judíos por la carne. Abraham fue reconocido como justo por su fe, antes de ser circuncidado. Por lo tanto Abraham es el padre de los que tienen fe, estén o no estén circuncidados.
Romanos 5: El pecado de Adán, la ley de Moisés, la salvación de Jesús.
El pecado de Adán es anterior a la ley de Moisés. La ley de Moisés trae el conocimiento del pecado, pero no la salvación. El pecado de un solo hombre, Adán, llevó a la condena de muchos. El regalo de gracia de un solo hombre, Jesús, trae la salvación a muchos. El pecado de Adán trajo la muerte, la gracia de Jesús trae la vida eterna.
Romanos 6: Bautismo.
Quien es bautizado no debe pecar. El bautismo equivale a morir y ser enterrado junto con Jesús para resucitar. La resurreción derrota a la muerte y al pecado.
Romanos 7: La ley ya no aplica.
Tras la muerte de Jesús la ley (judía) ya no aplica. La ley en si es buena, pero estimula al pecado, prohibir algo crea el deseo de violar la prohibición. La ley es espiritual, pero nosotros somos carne y la carne alberga el pecado, el pecado trae la muerte. La ley trae la muerte, Jesús trae la vida.
Romanos 8: Carne y espíritu, sufrimiento actual y gloria futura.
No hay condena para los que creen en Jesús. Jesús vino en la carne, su carne pagó por el pecado como establece la ley. Hay que vivir por el espíritu y no por la carne. El espiritu libera del pecado y la muerte. El que cree en Jesús tiene el espíritu de Dios dentro. Los que viven por el espíritu son hijos de Dios y herederos de Dios, junto con Jesús. Hay que sufrir con Jesús, para heredar gloria como Jesús. Gloria que está por ser revelada como espera la creación. La verdadera esperanza es la esperanza en lo que no se ha visto. Dios llama a los que ha predestinado.
Romanos 9: Hijos de la carne e hijos de la promesa.
A los israelitas pertenece la gloria, las promesas, los patriarcas, etc. Pero no todos los israelitas pertenecen verdaderamente a Israel. Los "hijos de la promesa" son contados como descendientes de Abraham. Dios otorga misericordia a quien Él predetermina, la misericordia de Dios no depende del deseo humano, puede llamar a judíos y a gentiles. Hosea predice que otros pueblos serán llamados hijos de Dios, Isaías profetiza que de los israelitas sólo un remanente será salvo. Gentiles que no buscaban la justicia, la encontraron por medio de la fe. Judíos que buscaban la justicia no la encontraron, porque la buscaban por medio de trabajos y no por medio de fe.
Romanos 10: El fin de la ley.
Los judíos tienen celo de Dios, pero no están iluminaos. Jesús es el fin de la ley. El que confiese con sus labios que Jesús es el Señor y crea en su corazón que Dios lo resucitó, será salvo.
Romanos 11: Injertos y ramas naturales.
Dios no ha rechazado a su pueblo, queda un remanente como en tiempos de Elías. Los israelitas han tropezado, por medio de ese tropiezo la salvación llegó a los gentiles. Si el tropiezo fue valioso, su futura inclusión será aún más valiosa. Los gentiles creyentes son como injertos en un árbol de olivo, los judíos que no creyeron son como ramas naturales cortadas. Los injertos no deben enorgullecerse y despreciar a las ramas naturales. Dios puede cortar injertos no bondadosos y reincorporar ramas naturales. El endurecimiento de una parte de Israel es temporal, hasta que entren todos los gentiles y entonces todo Israel será salvo. Las promesas de Dios son irrevocables.
Romanos 12: Un cuerpo en Cristo.
Todos los creyentes son como un solo cuerpo en Cristo, cada miembro con distintas cualidades y función. Exhortación a sacrificarse, evitar la arrogancia, hacer el bien, bendecir a los enemigos, etc.
Romanos 13: Obedecer a la autoridad, amar al prójimo.
Hay que obedecer a las autoridades. Dios instauró a las autoridades, el que resite a las autoridades resite a Dios. El mandamiento de amar al prójimo resume todos los mandamientos. La salvación se acerca, hay que vivir honorablemente.
Romanos 14: No juzgar.
No hay que juzgar a los demás. No hay comidas impuras, pero no hay que juzgar al que se abstiene de ciertas comidas, o al que las coma. Queda cual coma en honor a Dios, o se abstenga en honor a Dios, según su convicción.
Romanos 15: Planes de viaje.
Pablo vuelve expresar su deseo de poder ir a Roma a visitar a los destinatarios de la carta. Primero tiene que viajar a llevar donaciones a la comunidad de Jerusalén.
Romanos 16: Saludos.
Exhortación a rcibir bien a Febe. Saludos personales. Advertencia contra los que causan disidencia.
Pablo se presenta como apostol a los gentiles, expresa deseos de poder visitar a los destinatarios de la carta. Comienza su exposición: Dios creó el mundo, aunque sea invisible, es una verdad evidente, se lo reconoce por su creación. Los paganos negaron la verdad del Dios inmortal y adoraron a dioses a imagen de hombres, aves y animales. Por eso Dios dejó que se deterioran cayendo en todo tipo de maldades (depravación sexual, asesinatos, etc), acciones que en si mismas son un castigo para el que las comete.
Romanos 2: Circuncisión del corazón.
No está bien juzgar a otros por los pecados que uno mismo también comete. Dios juzgará a cada uno según sus acciones, tanto a judíos como a gentiles. Los judíos deben seguir la ley judía, los gentiles deben actuar bien aunque no estén bajo la ley judía. Para los judíos es provechoso circuncidarse, pero con la circuncición no alcanza, hay que actuar bien. Los gentiles que actúan bien es como si estuvieran circuncidados. Lo que importa es la circuncisión del corazón.
Romanos 3: De la ley a la justicia.
Los judíos recibieron los oráculos de Dios. Aunque algunos judíos hayan sido infieles, Dios siempre es fiel. Todos han pecado, tanto judíos como gentiles. A través de la ley (judía) viene el conocimiento del pecado. Pero ahora además de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios. A la justicia se accede através de la fe en Jesús. Dios es dios de todos, judíos y gentiles.
Romanos 4: Abraham, padre de la fe.
Abraham padre de los judíos por la carne. Abraham fue reconocido como justo por su fe, antes de ser circuncidado. Por lo tanto Abraham es el padre de los que tienen fe, estén o no estén circuncidados.
Romanos 5: El pecado de Adán, la ley de Moisés, la salvación de Jesús.
El pecado de Adán es anterior a la ley de Moisés. La ley de Moisés trae el conocimiento del pecado, pero no la salvación. El pecado de un solo hombre, Adán, llevó a la condena de muchos. El regalo de gracia de un solo hombre, Jesús, trae la salvación a muchos. El pecado de Adán trajo la muerte, la gracia de Jesús trae la vida eterna.
Romanos 6: Bautismo.
Quien es bautizado no debe pecar. El bautismo equivale a morir y ser enterrado junto con Jesús para resucitar. La resurreción derrota a la muerte y al pecado.
Romanos 7: La ley ya no aplica.
Tras la muerte de Jesús la ley (judía) ya no aplica. La ley en si es buena, pero estimula al pecado, prohibir algo crea el deseo de violar la prohibición. La ley es espiritual, pero nosotros somos carne y la carne alberga el pecado, el pecado trae la muerte. La ley trae la muerte, Jesús trae la vida.
Romanos 8: Carne y espíritu, sufrimiento actual y gloria futura.
No hay condena para los que creen en Jesús. Jesús vino en la carne, su carne pagó por el pecado como establece la ley. Hay que vivir por el espíritu y no por la carne. El espiritu libera del pecado y la muerte. El que cree en Jesús tiene el espíritu de Dios dentro. Los que viven por el espíritu son hijos de Dios y herederos de Dios, junto con Jesús. Hay que sufrir con Jesús, para heredar gloria como Jesús. Gloria que está por ser revelada como espera la creación. La verdadera esperanza es la esperanza en lo que no se ha visto. Dios llama a los que ha predestinado.
Romanos 9: Hijos de la carne e hijos de la promesa.
A los israelitas pertenece la gloria, las promesas, los patriarcas, etc. Pero no todos los israelitas pertenecen verdaderamente a Israel. Los "hijos de la promesa" son contados como descendientes de Abraham. Dios otorga misericordia a quien Él predetermina, la misericordia de Dios no depende del deseo humano, puede llamar a judíos y a gentiles. Hosea predice que otros pueblos serán llamados hijos de Dios, Isaías profetiza que de los israelitas sólo un remanente será salvo. Gentiles que no buscaban la justicia, la encontraron por medio de la fe. Judíos que buscaban la justicia no la encontraron, porque la buscaban por medio de trabajos y no por medio de fe.
Romanos 10: El fin de la ley.
Los judíos tienen celo de Dios, pero no están iluminaos. Jesús es el fin de la ley. El que confiese con sus labios que Jesús es el Señor y crea en su corazón que Dios lo resucitó, será salvo.
Romanos 11: Injertos y ramas naturales.
Dios no ha rechazado a su pueblo, queda un remanente como en tiempos de Elías. Los israelitas han tropezado, por medio de ese tropiezo la salvación llegó a los gentiles. Si el tropiezo fue valioso, su futura inclusión será aún más valiosa. Los gentiles creyentes son como injertos en un árbol de olivo, los judíos que no creyeron son como ramas naturales cortadas. Los injertos no deben enorgullecerse y despreciar a las ramas naturales. Dios puede cortar injertos no bondadosos y reincorporar ramas naturales. El endurecimiento de una parte de Israel es temporal, hasta que entren todos los gentiles y entonces todo Israel será salvo. Las promesas de Dios son irrevocables.
Romanos 12: Un cuerpo en Cristo.
Todos los creyentes son como un solo cuerpo en Cristo, cada miembro con distintas cualidades y función. Exhortación a sacrificarse, evitar la arrogancia, hacer el bien, bendecir a los enemigos, etc.
Romanos 13: Obedecer a la autoridad, amar al prójimo.
Hay que obedecer a las autoridades. Dios instauró a las autoridades, el que resite a las autoridades resite a Dios. El mandamiento de amar al prójimo resume todos los mandamientos. La salvación se acerca, hay que vivir honorablemente.
Romanos 14: No juzgar.
No hay que juzgar a los demás. No hay comidas impuras, pero no hay que juzgar al que se abstiene de ciertas comidas, o al que las coma. Queda cual coma en honor a Dios, o se abstenga en honor a Dios, según su convicción.
Romanos 15: Planes de viaje.
Pablo vuelve expresar su deseo de poder ir a Roma a visitar a los destinatarios de la carta. Primero tiene que viajar a llevar donaciones a la comunidad de Jerusalén.
Romanos 16: Saludos.
Exhortación a rcibir bien a Febe. Saludos personales. Advertencia contra los que causan disidencia.
Friday, April 17, 2020
Salmo 44: ¿Dónde estaba Dios en el Holocausto?
Pero por causa de ti nos matan cada día;Somos contados como ovejas para el matadero. Despierta; ¿por qué duermes, Señor?Despierta, no te alejes para siempre. ¿Por qué escondes tu rostro,Y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra?
Salmos 44:22-24
Los Salmos y el Tanaj en general, transmiten la idea que Dios castiga al malvado y recompensa al justo. Y no sólo en el Más Allá, sino en este mundo, varias veces está escrito que hay que cumplir con los mandamientos para tener una vida larga, disfrutar de buenas cosechas, etc. Eso me lleva con frecuencia a la pregunta de siempre: por qué sufren los buenos.
Si será antigua la pregunta que ya aparece en el Salmo 44: "No se ha vuelto atrás nuestro corazón,Ni se han apartado de tus caminos nuestros pasos, Para que nos quebrantases en el lugar de chacales,Y nos cubrieses con sombra de muerte. Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios,O alzado nuestras manos a dios ajeno, ¿No demandaría Dios esto?Porque él conoce los secretos del corazón. Pero por causa de ti nos matan cada día;Somos contados como ovejas para el matadero." El salmista se queja que Dios abandonó al pueblo, a pesar de que el pueblo le fue fiel.
La descripción del sufrimiento y la humillación que sufre el pueblo, descripta en el Salmo, me hace acordar al sufrimiento del Pueblo Judío durante el Holocausto. Podría recordar otra épocas de persecución y tormento, pero lo que me hace pensar más específicamente en el Holocausto es lo de "como ovejas al matadero". La misma expresión que usó Abba Kobner en su famoso discurso antes de la Rebelión del Gueto de Varsovia: "No vayamos como ovejas al matadero". ¿Habrá tomado la expresión del Salmo 44? ¿O tal vez de otro pasaje bíblico? ¿O tal vez la expresión pasó de la Biblia al lenguaje popular y le llegó indirectamente? Kobner no se detiene a cuestionar dónde está Dios o a rogarle que despierte, es mucho más práctico: llama a los jóvenes a tomar las armas.
Hace años escribí un artículo con la misma pregunta: dónde estaba Dios durante el Holocausto. Y por lo que recuerdo (tendría que buscarlo y releerlo), el planteo era muy parecido al Salmo. El Salmo comienza contando las maravillas que hemos escuchado según nuestros antepasados que Dios ha hecho en el pasado, para luego quejarse que no ayude ante la presente desgracia. Yo preguntaba lo mismo, cómo es posible que el Dios del Éxodo, que sacó al pueblo de Egipto con mano poderosa y brazo extendido, nos haya abandonado durante el Holocausto. Por qué, si existe, y es el mismo que el del Éxodo, dejó morir a tanta gente inocente.
Subscribe to:
Comments (Atom)